domingo, 25 de abril de 2010

CONTIGO NO SE PUEDE HABLAR (2)

Tu vecina te pide por favor que cuides a sus tres niños durante dos horas porque ella tiene que salir. Tú no esperabas eso y, como también tienes cosas que hacer y no tienes ganas de cuidar muchachos, le contestas:
A. “O.K. Yo tengo mucho que hacer, pero está bien, ni modo.”
B. “¿Tú estás loca? Yo estoy muy ocupada y esos nenes son terribles.”
C. “Claro que sí, si no queda más remedio. Como tú siempre estás tan complicada...”
D. “Me gustaría, pero hoy tengo otros planes. Quizás en otro momento.”

Estilos de comunicación
Las respuestas anteriores ilustran cuatro estilos de comunicación diferentes. Cada persona tiene su preferencia en cuanto a cómo comunicarse y a cómo interpretar lo que se les comunica, un estilo que incluye tanto el aspecto verbal como el no verbal.
Se han desarrollado diferentes modelos para clasificar esos estilos, pero el más conocido y el más práctico parece ser el que establece que hay cuatro estilos principales: pasivo, agresivo, pasivo-agresivo y asertivo.

· Pasivo
clip_image001 Las personas que utilizan un estilo pasivo tienden a aceptar las órdenes y a acatar los deseos de los demás. Evitan el conflicto a toda costa, aunque eso implique ir en contra de sus propios intereses. Parecen incapaces de decir “NO”, por lo que muchas veces los demás se aprovechan de ellas para lograr sus propósitos.
Las personas pasivas hablan en voz baja, con un tono suave, tienden a mirar hacia abajo y su postura es encorvada, o con los hombros caídos.
El peligro de este estilo es que las personas pasivas, a la larga, pueden acumular rencor y resentimiento por no haber expresado sus sentimientos y opiniones. Este estilo de comunicación puede provocar sentimientos de ansiedad, ira, depresión e indefensión y es común en los que padecen del trastorno de ansiedad social (SAD).
Una persona pasiva escogería la respuesta A.
· clip_image002Agresivo
Este estilo caracteriza a las personas escandalosas y mandonas. Defienden sus derechos, pero pueden violar los derechos ajenos. Usan el poder para salirse con las suyas y tienden a acusar y amenazar a los demás porque los deseos y necesidades de otros no son importantes. Utilizan frases como “tú siempre...” y “tú nunca...” para expresar su descontento. Se consideran superiores a los demás y siempre tienen la razón y “aquí se hace lo que yo diga”.
Tienden a hablar en voz alta y a monopolizar las conversaciones y sus gestos, tales como señalar con el dedo, indican un deseo de dominar.
Aunque las personas agresivas casi siempre logran sus propósitos porque los demás no se atreven a contradecirlas, con el tiempo se encontrarán solas. La gente tiende a alejarse de las personas agresivas y muchas veces las soportan por un tiempo, porque no queda otro remedio, como puede ocurrir en un escenario laboral o en una relación de maltrato.
Una persona con un estilo agresivo seleccionaría la respuesta B.


· Pasivo-agresivo
clip_image003 Los que se comunican de manera pasivo-agresiva pueden decir “SÍ” cuando en realidad quieren decir “No”. En otras palabras, sus acciones no reflejan sus sentimientos y son algo así como pasivos por fuera y agresivos por dentro. Las personas que han desarrollado este estilo son incapaces de hablar en forma directa sobre sus necesidades y sentimientos, por lo que recurren al sarcasmo y a las mañas y tienden a ser negativas y pesimistas.
Desgraciadamente, este estilo parece tener muchos adeptos. Los pasivo-agresivos dicen “Ay, bendito” de frente y luego dicen horrores de la persona a la que se lo dijeron. Los chismosos exhiben este estilo, al igual que aquellos que nos dicen las cosas “por nuestro bien” porque son “tan feos como tan francos”. La religión también sirve de excusa para los que practican este estilo: “Tú pareces una buena persona, pero según la Biblia...” Y ellos, tan mansos y tan santos, condenan a la quinta paila del Infierno a los que no comparten sus ideas. La mejor descripción de lo que es un pasivo-agresivo la escuché de mi madre hace muchos años: son merengues con púas.
Este estilo de comunicación y de conducta hace daño a las relaciones interpersonales y lesiona el respeto mutuo.
La respuesta C es típica de la comunicación pasivo-agresiva.
· clip_image004Asertivo (Afirmativo)
Este es el estilo de comunicación “ideal”. La persona asertiva habla en forma clara y directa y puede expresar sus necesidades, opiniones e ideas sin ofender a los demás. Este estilo se caracteriza por el respeto a las ideas ajenas, aunque no se comportan. Esto implica que se escucha lo que dicen los demás y que, en un momento dado, se puede aceptar que tienen la razón, lo que evita que se pongan a la defensiva. En la comunicación asertiva se utiliza el proceso de solución de problemas y se llegan a acuerdos, por lo que resulta el estilo preferido para la solución de conflictos.
La persona asertiva se expresa en forma pausada y tranquila, mira directamente a los ojos y sus movimientos son suaves y relajados, lo que proyecta confianza en sí misma.
La comunicación asertiva se caracteriza por el uso de frases “YO”. En lugar de las acusaciones de “tú siempre llegas tarde” o “tú nunca me haces caso”, la persona asertiva diría: “Yo entiendo lo que dices, y puede que tengas razón, pero yo pienso que...” De esta manera validamos lo que dice el otro, a la vez que comunicamos el mensaje que queremos.
La respuesta D es un ejemplo de comunicación asertiva.

¿Qué estilo es mejor?
Son muy pocas las personas que se comunican exclusivamente con un estilo. La mayoría utiliza una combinación de estilos según las circunstancias. Una persona que normalmente es asertiva puede asumir una actitud pasiva para evitar un conflicto serio, o puede dar una orden en forma violenta en una situación de peligro. Y están también los manipuladores que no tienen un estilo propio y adoptan el que consideran más beneficioso según sus propósitos en un momento dado.
Cada persona desarrolla su estilo de comunicación a base de sus experiencias de vida y ese estilo está tan arraigado que no siempre somos conscientes de él. Aunque tendemos a mantener ese mismo estilo a través del tiempo, podemos aprender a ser más flexibles en nuestra comunicación con los demás. La SBA page for Women Entrepreneurs ofrece valiosa información sobre los diferentes estilos y sus características particulares.
Un estilo de comunicación es más que una manera de hablar. Es una expresión de cómo nos percibimos a nosotros mismos, de cómo percibimos a los demás y de cómo reaccionamos ante las circunstancias y las personas que nos rodean. La forma en que nos comunicamos afecta también las percepciones de los otros en cuanto a nosotros; es la imagen que proyectamos ante los demás.

Los beneficios de ser una persona asertiva
Independientemente de cuál sea nuestro estilo de comunicación habitual, y las razones que tengamos para haberlo adoptado y justificado, no hay duda de que el comportamiento asertivo tiene muchas ventajas:
  • Promueve la confianza y estima propias
  • Nos ayuda a comprender y reconocer nuestros sentimientos
  • Nos gana el respeto de los demás
  • Mejora la comunicación y las relaciones interpersonales
  • Desarrolla las destrezas para tomar decisiones
Algunas investigaciones sugieren que el ser asertivos puede ayudarnos a enfrentar muchos problemas de salud mental, tales como depresión, anorexia, bulimia, trastorno de ansiedad social y esquizofrenia. En http://www.mayoclinic.com/health/assertive/SR00042 aparece un excelente artículo sobre cómo la comunicación asertiva puede reducir los niveles de estrés.

Para ser más asertivos
  •  Evalúa tu estilo. ¿Expresas tus opiniones o permaneces callado? ¿Dices que sí cuando quisieras decir que no? ¿Tiendes a juzgar o culpar a otros con mucha facilidad? ¿Te parece que la gente teme hablar contigo?
  •  Practica el decir que no. Si te cuesta trabajo negarte a algo, ensaya diciendo “No, ahora no puedo hacer eso.” No le des muchas vueltas; si tienes que explicar por qué no puedes, sé breve.
  • Ensaya lo que quieres decir. Si te resulta difícil decir lo que quieres o pienses, imagínate que estás en una situación específica y di en voz alta el mensaje que quieres transmitir. Puedes escribirlo antes, o ensayar con un amigo para conocer su opinión.
  • Usa el lenguaje corporal. La comunicación no es sólo verbal. Trata de lucir seguro de ti mismo, aunque en realidad no lo estés. Con el tiempo, tu cuerpo convencerá a tu cerebro de que, efectivamente, tienes confianza en ti. Mantén el contacto visual, una expresión facial neutral o positiva y una postura recta o ligeramente inclinada hacia el frente. Cuida tus manos y evita los gestos dramáticos. El espejo es un excelente interlocutor para ensayar.
  •  Controla tus emociones. En una situación de conflicto, podemos sentirnos frustrados, o furiosos, o tener ganas de llorar. Aunque estos sentimientos son normales, interfieren con la comunicación. Si te sientes muy afectado por la situación, espera un poco si es posible y después haz un esfuerzo por mantener la calma. Respira despacio y mantén tu tono de voz calmado y firme.

PSICORRECETA
1. Decide si quieres mejorar tus destrezas de comunicación con tu pareja, con tus hijos, con tus supervisores, con tus compañeros de trabajo, y hasta contigo mismo (nuestros pensamientos son comunicaciones internas).
2. Después de seguir las recomendaciones para ser más asertivo, recuerda el principio fundamental: usar frases “YO”. La ilustración presenta lo que ocurre cuando hay sentimientos de frustración, resentimiento, dolor o rechazo que nos causan coraje hacia otros, y hacia nosotros mismos, y provocan que nos expresemos de manera hiriente. Estas expresiones, a su vez, aumentan los sentimientos negativos, por lo que continúa el círculo vicioso de la “falta de comunicación” (FLECHAS ROJAS).
3. Si logras expresar lo que sientes cuando la otra persona actúa de un modo particular, y puedes comunicarle tus necesidades, habrá una mejor comunicación y la relación entre ambos será más saludable (FLECHAS VERDES).
4. Recuerda si alguna vez has hecho comentarios hirientes, agresivos u ofensivos y los sentimientos que los provocaron. Llena los espacios en blanco con tus sentimientos y necesidades en aquel momento y analiza si el resultado hubiese sido diferente si los hubieras expresado.

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5. Acuérdate de las flechas la próxima vez que estés a punto de “pelear” con alguien.

6. No te asombres si después de practicar estas destrezas para la comunicación asertiva alguien te dice que “CONTIGO SÍ SE PUEDE HABLAR”.


2 comentarios:

Kathy dijo...

Excelente artículo... el viernes pasado estuve ofreciendo ese tema a un grupo. Cuál de los estilos piensas que predomina en PR?

Annabel Marrero dijo...

La experiencia me dice que depende del contexto. En la familia hay mucha agresividad, en el trabajo hay una mezcla de pasivos con pasivo-agresivos. Lo que no veo mucho es el estilo asertivo. Si me pones a escoger, diria que el que predomina es el pasivo-agresivo.